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 MF Pedro Donoso Velasco  1944 - 2001

  Un sentimiento de gran pérdida tuvo el ajedrez chileno durante los primeros días de septiembre del 2001, al fallecer el día 8 consecuencia de un cáncer estomacal, el MF Pedro Donoso Velasco.

   Pedro Donoso nació en la ciudad de Santiago un 26 de Febrero de 1944, realizando sus estudios secundarios en el Instituto Nacional. En el año 1962 ingresa a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile, pero aquejado de problemas de salud debió postergar sus estudios, retornando el año 1968 a la misma Universidad pero ahora en la carrera de Ciencias Físicas, donde destacó por su excelente rendimiento académico. El Ajedrez, sin embargo, sería la actividad que absorbiera la mayor parte de su tiempo e interés, por lo cual luego de lograr su primer campeonato de Chile en el año 1971, decide dedicarse por completo a la disciplina bajo las 64 casillas.MF Pedro Donoso Velasco (1985)

  Donoso a sus 27 años y como campeón de Chile ya tenía ganado un lugar en la historia de nuestro ajedrez, pero aún daría mucho por nuestro país, participando en una gran cantidad de torneos sudamericanos e internacionales, ganando el mismo año 71 la medalla de Oro en el Torneo Panamericano por Equipos realizado en Tucumán (Argentina) y participando además en las olimpiadas de 1974 (Niza), 1976, (Haifa), 1978 (Buenos Aires) y 1980 (Malta).  Repitiría el título de campeón nacional los años 1977 y 1978, lo cual lo consagraba como el mejor jugador del país de aquellos años.

  Siendo un activo jugador inició su camino por el cual más se le reconocería en el último tiempo a inicios de 1972, dictando durante 4 años cursos de ajedrez para los alumnos de la Escuela de ingeniería de la Universidad de Chile, siendo luego nominado como Entrenador de la Escuela de talentos Deportivos durante los años 1976 y 1985, escuela donde formaría a varios de los más destacados ajedrecistas de la actualidad como Iván Morovic, Roberto Cifuentes y tantos otros.
Las actividades de la Escuela de Talentos las desarrolló en el Club de Ajedrez Chile, complementándolas con la formación de las escuelas de cadetes y Juveniles de la Federación de Ajedrez durante los años 1973 hasta 1996.
 
Campeonato de Chile 1970 - Pedro Donoso (Negras) v/s David Godoy (Blancas)
Campeonato de Chile 1970
Pedro Donoso (Negras) v/s David Godoy (Blancas)
 Sus últimos años los dedicó por completo a la formación de jóvenes valores para el ajedrez nacional, dando todo su esfuerzo e interés por lograr inculcar en sus alumnos el valor del Ajedrez como disciplina deportiva. Pedro Donoso quedará en la memoria del Ajedrez Chileno como un gran y desinteresado formador de ajedrecistas, una persona siempre abierta a compartir sus conocimientos e inculcar todo lo que para él significó el Ajedrez.

Palabras de Despedida del MI René Letelier
La Familia ajedrecística chilena, sufre hoy un golpe aleve del destino. Nuestro gran didacta Pedro Donoso nos ha dejado y la enorme congoja que su partida provocó desde el momento en que se plasmaban las malas nuevas sobre su salud, fue una expresiva demostración del enorme aprecio que sus condiciones humanas suscitaban entre quienes le tratan frecuentemente.

Hemos pensado mucho en él, y al verlo en lontananza lo captamos recorriendo su camino, callado como correspondía a su modestia y a su natural discreción. Jamás cabría esperar que sus éxitos prácticos fueran acompañados por reacciones espectaculares o desmedidas.

Muchas veces consiguió despertar nuestra admiración cuando su talento lograba escaparse para poner a disposición de las nuevas generaciones la sustancia de sus profundos conocimientos estratégicos sobre el ajedrez.

El pudo haber elegido para su desarrollo profesional, cualquier disciplina científica, quizás las matemáticas; sin embargo, el destino le señaló como objeto de sus afanes e investigaciones el ajedrez, caprichoso, absorbente, infinito. El cetro que persigue la lucha, encendida en los sesenta y cuatro escaques, parece refulgir demoníaco e inalcanzable.

Podemos desprender de este aserto que para un espíritu delicado como el que se suponía debía corresponder as Pedro Donoso, su proceso de formación estaría mas afincada a la arquitectura estratégica del ajedrez que a los elementos de lucha que aplican muchos grandes maestros en pos de la victoria.

Nos imaginamos que el momento de mas digno recuerdo en las sesiones de adoctrinamiento que Pedro sostenía con sus pequeños pupilos era cuando el maestro ponía énfasis en el carácter de la posición y en la sutileza con que algún trebejo iniciaba una faena de zapa en la posición enemiga.

El consejo con que Pedro realzaba su lección, debe tener hoy todo el valor del inapreciable gesto del eminente didacta. Al rendirle este modesto homenaje a Pedro Donoso lo hago como quién se dirige a un hombre bueno, generoso en sus afectos y sublime didacta.

MI René Letelier Martner

Palabras de Despedida de Adrián Falcón
PEDRO, MAESTRO DE MAESTROS

Muchos Paradigmas se derrumbaron para mí, el Sábado por la tarde cuando te decidiste a dejarnos. El mas importante tal vez, es que la religión no es quien lleva la paz a nuestras almas, sino que ella llega cuando se ha cultivado una profunda vida interior y nace de nosotros mismos.

He buscado con prolijidad las frases y palabras que puedan reflejar la profundidad de lo que viví en esos momentos de despedida. Tus ojos cerrados ya para este mundo, tu cuerpo que había sido consumido por este enemigo de la humanidad, no pudieron modificar la paz y tranquilidad que reflejaba tu rostro. La conciencia de la cercanía y despedida de tus amigos te hizo esbozar por muchos segundos una sonrisa sabia y cómplice para ¡tranquilizarlos! Tu elocuente y casi permanente silencio nos señaló a voces con tu ejemplo la vocación de maestro que inspiró tus acciones. La sencillez, el respeto, la docencia ajedrecística y la dignidad fueron tus expresiones valóricas hecha vida y enseñanza.

En los siguientes minutos, me pareció escuchar de ti un mensaje póstumo: A los maestros les dijiste que el camino estaba construido y que lo recorrieran sin apartarse de él. Que había que enseñar sin esperar nada a cambio, que incluso no es importante si la enseñanza cae en tierra fértil o sobre piedras y espinas. Que como no es posible cambiar las cosas, hay que cultivar el interior para que las cosas no lo cambien a uno. Que las retribuciones no están ni en el dinero ni en los homenajes sino en la satisfacción interior. Y sobre todo señalaste, que uno puede lograr vivir en tranquilidad y paz, actuando en sus rutinas y actividades con entera libertad, si es el respeto por los demás lo que marca el límite de sus acciones.

A los alumnos que sean como son, que compartan sus inquietudes y conocimientos, que disfruten de las clases con alegría y optimismo, que den rienda suelta a su creatividad y abran el horizonte a su inteligencia y que descubrirán al final que enseñar, es la mejor forma de aprender.

A nosotros los aficionados, que cada uno desde sus actividades laborales, profesionales y familiares, demuestren con sus actitudes y con su vida, que el ajedrecista tiene mucho que aportar y que forma parte de una gran familia que debe ordenarse. Que evalúen dentro de sus posibilidades si se considera con capacidad para ello, hacerse tiempo para participar en el desarrollo de la actividad.

En tu infinito y sabio silencio elocuente, en la tarde del Sábado algo de esto parece que nos dijiste que comunicáramos, Amigo y Maestro de Maestros M.F. Pedro Donoso Velasco

Palabras de Despedida de Armando Hiebra
A Don Pedro Donoso

Dos fueron sus pasiones, la música clásica y el ajedrez, lo que demuestra a las claras su definida vocación por el arte y por la estética de la perfección técnica con la concluyen habitualmente el estudio de los finales, su especialidad más conocida.

Las incursiones como dirigente lo refieren como colaborador permanente del club Chile, siendo reconocido internacionalmente como un jugador de gran capacidad analítica.

Sin embargo, se lo veía poco en las competencias. Su fuerte siempre fue la enseñanza, como si hubiese nacido para pedagogo; fue todo un maestro de maestros, dejando su sello a lo largo y lo ancho del paisaje cordillerano.

Su capacidad y experiencia lograron capitalizar el potencial de sus discípulos, y Chile pasó a ocupar un lugar aún más preponderante en el concierto de las naciones del mundo.

Pero más importante aún es el hecho que pocas veces en la vida tenemos la ocasión de encontrarnos con un hombre de sus características: tímido, respetuoso, impenetrable; las escasas oportunidades en que se lo escuchaba hablar lo hacía con la autoridad que le otorgaba su erudición, pero en voz muy baja, como pidiendo permiso, ... como disculpándose por molestar.

Sencillo y austero, poseía la humildad que sólo tienen los grandes.

Cuando se lograba atravesar la barrera de ese rostro enjuto de mirada perdida, encontrábamos un espíritu sensible, un alma de verdadero bohemio, un interlocutor de lujo.

Conocerlo fue un verdadero privilegio.

Los hombres como él ameritan un mundo mejor, donde predomine el desinterés sobre la envidia, el altruismo sobre la avaricia, la solidaridad sobre el egoísmo, la verdad sobre la falacia, la paz sobre la guerra.

Tal vez Pedro se forjó para sí ese mundo ideal en su fuero más recóndito y de allí su introversión y esa inquebrantable paz interior que trasuntaba.

Hoy Chile está de luto.

Pedro se nos fue pero, a través de lo que ha sido su trayectoria, nos seguirá dando su luz, como un sistema apagado que alumbra todavía. La Argentina también lo llora.

Descanse en paz querido Maestro.

Armando Hiebra